AMAES MEXICO Dejan solo al cuidador

Copyright Editora El Sol, S.A. de C.V. Sep 5, 2010

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El cuidado de un paciente con alzheimer recae en una sola persona casi en 80 por ciento de los casos, lo que provoca un deterioro a la salud del propio cuidador.

“Está comprobado que los cuidadores de este tipo de pacientes tienen cuatro veces más probabilidades de sufrir trastornos mentales, como depresión o ansiedad”, asegura Daisy Acosta, miembro de la Sociedad Internacional de Psicogeriatría.

Y es que el alzheimer es un tipo de demencia que, en fases avanzadas, incapacita a quien lo padece. Por lo tanto, el paciente requerirá supervisión hasta para tareas básicas, como comer, lo que implica un gran desgaste físico y emocional para el cuidador.

“El aspecto del cuidado de un paciente con demencia es sumamente complicado”, advierte Acosta. “Es un trabajo extenuante de todo el día que va haciéndose más pesado conforme la enfermedad avanza”.

Así que lo ideal, coinciden expertos, es que esta tarea sea compartida. No obstante, en muchos de los casos, las familias evaden el compromiso y dejan la responsabilidad a una sola persona.

Sin equidad

Una encuesta realizada por la Universidad Veracruzana a cuidadores informales revela que el 80 por ciento de éstos son mujeres y que las hijas son quienes más se ocupan de esta labor.

Maite González de Cosío, enfermera geriátrica y especialista en la capacitación de cuidadores de enfermos con demencias seniles, asegura que esto no sólo sucede en México, sino en toda América Latina; en contraste, la situación es más equitativa en países europeos.

Para los expertos, además, es indispensable que quienes realizan esta labor estén asesorados por profesionales. Sin embargo, en muchos de los casos no están informados sobre la enfermedad.

Economía quebrantada

Otra problemática es la manutención del paciente, la cual generalmente también recae en el cuidador, lo que provoca gastos económicos excesivos.

“El costo de cuidar a un enfermo con alzheimer es altísimo. Se calcula que, en el mundo, se gastan alrededor de 315 billones de dólares por concepto de esta enfermedad. Esto acarrea graves consecuencias para las personas de escasos recursos, sobre todo cuando son mujeres solas que deben lidiar con la carga del enfermo y, además. trabajar”, señala la experta.

Y es que, según el Grupo de Investigación en Demencias 10/66, que coordina Acosta en América Latina, cerca de un 16 por ciento de los hijos de madres cuidadoras de pacientes con alzheimer se encarga en algún momento del día del enfermo mientras las mujeres van a trabajar. El otro caso, el peor, lo constituye un 12 por ciento de adultos mayores que se quedan solos en casa mientras la cuidadora busca el sustento para su manutención.

Plan de acción

González de Cosío asegura que uno de los principales aspectos en los que la familia debe trabajar es en cómo van a vivir con el problema y qué tanto saben de la enfermedad, ello con el fin de estar informados para ayudar al paciente sin que se deteriore la salud de los cuidadores.

“Es importante que todos (los miembros de la familia) se involucren, que tomen este reto como una obligación en común y se abstengan de satanizar o evadir la situación, ya que esos aspectos son aún más nocivos que la propia enfermedad y a la larga pueden generar culpas, odios, enfermedades y dolores mal encauzados.

“La clave está en cómo vivir con alguien que padece este mal degenerativo, por ello es necesario que las personas tomen conciencia de que esto debe ser una responsabilidad de toda la sociedad, pues la peor enfermedad de este siglo no es el alzheimer, sino el aislamiento y la mezquindad que padece el ser humano,” señala González de Cosío.

Asociación Mexicana de Alzheimer y Enfermedades Similares
www.amaes.org.mx
Tel: 55-23-1526

El panorama
¿Quiénes y cómo son los cuidadores?
65% son hijos(as) de los pacientes.
30% son cónyuges de los enfermos.
63% de los cuidadores terminaron primaria.

Ardua labor
Tome nota de esta guía que le ayudará a sobrellevar los cuidados del enfermo.

Trato diario
Sea realista sobre lo que el paciente puede lograr. Dele tiempo para hacer sus cosas.

Delirios
Toque al paciente, ilumine su cuarto, explíquele lo que está pasando o distráigalo con alguna fotografía o revista.
Paranoia y sospechas
Mantenga sus cosas ordenadas para que las tenga a mano; ponga letreros que indiquen dónde están las llaves, dinero, etcétera.

Baño
Ponga tapetes en el piso y una sillita en la ducha; use regadera de mano. Deje las cosas del paciente en el orden requerido.

Incontinencia
Use cubrecamas; consiga una bacinica para las “urgencias”; evite darle líquidos después de las 18:00 horas.

Vestimenta
Procure que el paciente use prendas con velcro y pantalones o faldas con resorte, así como calzado sin agujetas, y evite accesorios peligrosos, como mascadas.

A la hora de comer
Revise los dientes o prótesis del paciente, use vasos y platos que no sean de vidrio y apóyese de baberos o manteles de plástico.

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