Información para no olvidar

02.10.2011 | Transformada en un flagelo antes desconocido, la enfermedad de Alzheimer es, además de grave, insidiosa: se aposenta y germina en el cerebro mucho antes de que comiencen a manifestarse los primeros síntomas.

La sección “Enfermedades Cognitivas” del Departamento de Medicina del Hospital Universitario CEMIC participa de programas internacionales de investigación para el diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer. Además, por primera vez en la medicina a nivel mundial, se llevarán a cabo estudios de diagnóstico con marcadores biológicos.
El estrés suele ser un factor que desvía la atención de los médicos, porque también él es responsable de olvidos circunstanciales. Levantarse y no saber adónde se tenía intención de ir, o dejarse la llave, el paraguas y el celular en cualquier lado, o no recordar qué se almorzó, forma parte de ese paisaje, del exceso de actividad, del cansancio. Pero no siempre: a veces son señales de algo más profundo, de patologías que surgen después de los 50 años y que no son pocos los que lo atribuyen a cierta depresión por haberse jubilado o estar en camino a ello. El tiempo demostrará el error, pero quizá para entonces sea tarde.

No se habla de “curar” el Alzheimer, pero sí de anticiparse a su emergencia plena para poder acelerar la asistencia y retrasar los síntomas más severos, y permitirle al paciente mantener una vida normal el mayor tiempo posible. Con este objetivo, el Hospital Universitario del Centro de Estudios Médicos e Investigaciones Clínicas (CEMIC), con la coordinación del Dr. Fernando Taragano, puso en marcha un Programa de Investigación y Diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer. Con él logramos comunicarnos, y éste es el resultado de la charla.

Noticias & Protagonistas: Lo que ustedes están haciendo es una noticia relevante frente a una enfermedad que se convirtió en un flagelo…
Dr. Fernando Taragano: Es cierto. El Alzheimer es una enfermedad de difícil resolución porque sobrepasa el consultorio médico: afecta al paciente, a la familia, a los ministerios de planificación sanitaria, y al de Economía. Ahora vivimos más, eso es muy agradable y alentador, pero también conlleva el riesgo de que aparezcan estas enfermedades que se relacionan con el avance de los años.

N&P: En las jornadas del Día Mundial contra el Alzheimer, se afirmó que 200.000 argentinos padecen este mal, uno de cada ocho mayores de 65 años, ¿es así?
FT: La verdad es que son más; esa es la cifra que uno ve, ni siquiera hace falta ir al médico: en la familia dicen “el abuelo no está bien”. Pero hay que mirar la etapa incipiente; parece raro, pero es como decir el principio de la etapa final, que es la demencia, cuando el Alzheimer avanza y ya produce la muerte neuronal. Eso se divide en etapas, y cuando uno va estableciendo las diferencias de cada una de ellas, se encuentra con que por lo menos de 450 a 480.000 argentinos atraviesan por alguna.

N&P: Anticiparse es en lo que están trabajando, ¿verdad?
FT: Exactamente. La Argentina es privilegiada porque pudo desarrollar una tecnología de primera línea a nivel mundial que nos permite detectar mucho antes el mal, cuando todavía hay gran parte del cerebro sano y sin embargo podemos confirmar el desarrollo silencioso con muy pequeños síntomas que se observan con esta tecnología. Antes se tardaba mucho, o se hacía en biopsia.

N&P: Ustedes están trabajando desde el CEMIC con colegas de otros países. ¿Podría explicarnos un poco el mecanismo?
FT: Es una combinación de la conocida tomografía por emisión de positrones con un nuevo marcador radiactivo desarrollado en Argentina, lo que por supuesto nos proporciona un gran orgullo. De todos modos, seamos honestos: quien inventó y diseñó el aparato es una empresa de los Estados Unidos; pero como se trabaja con radiomoléculas que no se pueden traer del exterior, hay que fabricarlas en el país y, aunque parezca mentira, la Argentina es uno de los pocos países que pueden hacerlo.

N&P: ¿Los investigadores locales son todos del CEMIC?
FT: Hay algunos de la Comisión Nacional de Energía Atómica que operan junto a nosotros, de hecho estamos técnica y profesionalmente preparados para compartir estas líneas de investigación internacional. Es fantástico que se nos elija, porque verifica que tenemos la misma capacidad de hacer lo que pocos privilegiados pueden en el mundo.

N&P: Mar del Plata es la segunda población del país con gente de tercera edad. ¿Qué debe hacer una persona mayor de 65 años?
FT: Esto recién está surgiendo, tenemos que hacer docencia, porque además hay una regulación mundial; estamos avanzados, pero en etapa de investigación. Nosotros habilitamos un 0800 para que quienes quieran llamar y eventualmente después de los estudios tradicionales vemos si cabe, 0800-122-MEMO (6366), entonces hacen la consulta.

N&P: ¿Han recibido llamadas?
FT: En Mar del Plata sí, porque hay mucha gente que tiene problemas de memoria, no circunstancial sino cotidiano, persistente, con antecedentes. Entonces, lo que se hace es descartar problemas de tiroides, diabetes, arteriales, ansiedad, depresión, etc. De la nariz para abajo, uno puede parecer súper sano, pero el problema está y crece. Hasta hoy todo el mundo se hacía tomografías especiales, resonancias, y por lo general podía haber sospechas, pero se prefería esperar “sin desesperar”. Cuando la enfermedad había progresado, entonces decíamos “Ah, sí, era Alzheimer”.

N&P: Entonces, la nueva tecnología se anticipa…
FT: Claro, de eso se trata. Este es un hecho novedoso en el mundo entero, incluso en Francia. Se van a poder usar estas nuevas técnicas y se podrá confirmar o descartar pero en un grado temprano de desarrollo. Es un cambio cualitativo, una revolución fantástica que recién germina. Lo que puede parecer raro es que Argentina lo esté disfrutando al mismo tiempo que los países que hacen punta en materia científica.

N&P: Es notable que haya este tipo de respuestas, y que haya profesionales aptos para el conocimiento de la tecnología nuclear, no siempre bien comprendida.
FT: Por supuesto. De todos modos quiero ser prudente; estamos contentos y orgullosos, pero falta un poco para pensar que estos estudios son como ir a sacarse sangre. La gran noticia es que el cambio se haya experimentado en nuestro país, pero falta para pensarlo como si fuera un chequeo corriente.

¿Cuándo lo tuvo Reagan?

Cuando el ex actor y ex presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan supo en 1993 que padecía Alzheimer, luego de estudios realizados en la Clínica Mayo (Rochester, Minnesota), contaba ya con 83 años, y la duda que surgió fue si durante su segundo mandato ya estaba enfermo. Por entonces no había forma de saberlo, a lo sumo se realizaba una biopsia post mortem que permitía detectar proteína beta-amiloide adherida a las neuronas, rasgo típico de la enfermedad.
Hoy esto es lo que está cambiando, en manos del Dr Taragano, conjuntamente con sus colegas Shiqueru Kozima, Juan Gallo y María Bastianello. Con sus estudios, es posible ganar diez años actuando antes de que la enfermedad manifieste sus peores rasgos.

Guía práctica

Los profesionales especializados en el tema describieron una sintomatología que es bueno dar a conocer para que las familias de aquellos sospechados de sufrir el mal, sepan cuándo conviene comenzar con las consultas.
Ellos son: 1) problemas en la memoria definidos como olvido de nombres y lugares; 2) disminución de la velocidad con que se articulan las palabras; 3) alteración y/u olvido de hechos recientes, como dificultad para recordar lo que se hizo hace pocos días; 4) cierta dosis de gradualidad en los síntomas anteriores, demostrando continuidad y quizás aumento; 5) deben tener una presencia de no menos de doce meses para preocuparse seriamente.

Pulse Aquí a la Fuente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>