Llega a casa tras recorrer 6.100 km por el Alzheimer

Fecha : 02/01/2013

Tras llegar a Tierra Santa el pasado 16 de diciembre, aterrizó en el aeropuerto de El Prat (Barcelona) y montó en un tren en dirección hacia Pamplona, ciudad a la que llegó a las 19.20 horas y donde le esperaban medio centenar de familiares y amigos que le recibieron con gran emoción.

El sonido de los aplausos y los gritos de alegría fueron la señal que indicó que entre las decenas de viajeros que bajaban del tren con destino Irún se encontraba Guillermo Nagore. Ataviado igual que a su llegada a Jerusalén, con una trenca verde y una camiseta roja, descendió del vagón y se fundió en un abrazo con sus familiares.

El viaje de casi seis horas desde la Ciudad Condal supuso el final de un trayecto de regreso de más de 30 horas desde salió del hotel israelí rumbo al aeropuerto de Tel Aviv. “Llevo 36 horas sin dormir y sólo pienso en llegar a casa, coger la cama y dormir. Hay tanta seguridad en el aeropuerto de Tel Aviv que he tenido que llegar con más de cinco horas de antelación para poder pasar los controles, luego he estado varias horas en Barcelona hasta que me he montado en el tren… Estoy muy cansado, pero a la vez muy contento porque he llegado a casa”, reconocía Nagore.

Varios amigos y familiares de enfermos de Alzheimer llevaron anudados al cuello los característicos pañuelos verdes en favor de la causa, los mismos pañuelos que portaban estos guipuzcoanos cuando cruzaron junto a Guillermo Nagore la Puerta de los Leones que da acceso a la antigua ciudad de Jerusalén.

Los más de 6.000 kilómetros recorridos desde que partiera de la provincia de A Coruña han sido caldo de cultivo de muchas y diversas anécdotas, que hasta el final las tuvo presentes, ya que en el andén de la estación de Renfe de la capital navarra exhibió orgulloso el pasaporte con el que pudo finalizar la ruta. La pérdida del documento fue uno de los momentos de mayor tensión y el segundo varapalo (el primero ocurrió cuando tuvo que desistir de continuar el recorrido andando a causa de un fuerte dolor en el pie) que sufrió en el trayecto en favor de los enfermos de Alzheimer, algo que finalmente se solventó con éxito y pudo culminar la hazaña.

La experiencia personal adquirida a lo largo de estos nueve meses y medio, como él mismo aseguró, “ha sido enorme”. “El hecho de recorrer andando 12 países, contando Palestina, conocer a toda esa gente, el sufrimiento que yo mismo he experimentado… Es una experiencia humana muy importante. Lo que he vivido desde el primer día me ha aportado muchísimo”, aseveró ayer el periodista.

Pulse aquí a la Fuente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>